La nueva terminal del aeropuerto de Pekín, que con sus 986.000 metros cuadrados es el aeropuerto más grande y moderno del mundo, abrió hoy sus puertas y recibió su primer vuelo. Se comenzó a construir en 2004 con motivo de los Juegos Olímpicos y su diseño, de Norman Foster, tiene un techo dorado salpicado con triángulos en relieve que recuerda el lomo de un dragón.
Información en China Daily, El Mercurio
El edificio en la web de Foster and Partners